Resumen
La guerra rusa contra Ucrania está acompañada de una amplia campaña global de desinformación que cuestiona la legitimidad del apoyo internacional a Ucrania y pone en duda la responsabilidad de Rusia en el inicio de la guerra. Se ha demostrado que la inoculación es una herramienta poderosa contra muchas formas de desinformación; sin embargo, su eficacia puede verse mermada por factores como la identidad social y la exposición a los medios. Mediante un estudio experimental preinscrito que examinó dos muestras de Alemania, una con antecedentes migratorios rusos (N = 303) y otra sin ellos (N = 294), pusimos a prueba la eficacia de la inoculación frente a las narrativas típicas de desinformación prorrusa relativas a la guerra contra Ucrania. En primer lugar, encontramos que tener una identidad rusa y estar expuesto a los medios rusos se correlaciona positivamente con una mayor susceptibilidad a la desinformación. En segundo lugar, pudimos demostrar que la inoculación mejora la capacidad de los participantes para reconocer correctamente la desinformación y percibirla como menos creíble, aumenta las percepciones de la responsabilidad de Rusia en la guerra y refuerza la solidaridad con Ucrania. En tercer lugar, los efectos de la inoculación sobre la susceptibilidad a la desinformación no se vieron significativamente mermados por la identidad. Hacemos un llamamiento a realizar mayores esfuerzos de investigación para comprender mejor cómo las motivaciones relacionadas con la identidad y los efectos de los medios pueden abordarse mediante intervenciones contra la desinformación y la propaganda política.Puntos clave
- En un estudio de 597 participantes (303 con antecedentes migratorios rusos, 294 sin ellos), el análisis reveló que la exposición a los medios rusos era un predictor significativo de la susceptibilidad a la desinformación. En concreto, un mayor consumo de medios rusos se correlacionó con una menor capacidad para reconocer la desinformación (β = -.14, p = .002) y una menor probabilidad de responsabilizar a Rusia de la guerra (β = -.28, p < .001).
- El experimento preinscrito demostró que una intervención de inoculación psicológica mejoró significativamente la capacidad de los participantes para detectar la desinformación prorrusa del Kremlin (β = .53, p < .001) y redujo su credibilidad percibida de manera generalizada (β = -.29, p < .001).
- De manera crucial, el estudio no encontró una interacción significativa entre la intervención de inoculación y la identidad rusa de los participantes o sus niveles de exposición a los medios. Esto confirma que la intervención es igualmente eficaz para los grupos vulnerables (aquellos con fuertes vínculos rusos) que para la población general.
















