Resumen
En su comentario sobre el número especial «La aculturación reimaginada», Berry (2025) plantea varias críticas a nuestro estudio publicado en este número (Vu & Bierwiaczonek, 2025). Sin embargo, la crítica de Berry a nuestro anticuado enfoque binario de la aculturación no reconoce que, como cualquier metaanálisis, nuestro estudio refleja las limitaciones de los datos metaanalizados, la mayoría de los cuales proceden de proyectos liderados por el propio Berry. Además, la crítica de Berry al término de interacción como operacionalización de la integración tergiversa lo que es la interacción y confunde nuestra prueba metaanalítica de la moderación a nivel individual con la moderación a nivel de estudio y el análisis de datos primarios. En lugar de desestimar las evidentes debilidades de la evidencia metaanalítica sobre la integración mediante argumentos desacertados, el campo de la aculturación debería considerar seriamente dos perspectivas ampliamente pasadas por alto en el debate sobre la integración. En primer lugar, según nuestro trabajo previo, los efectos positivos atribuidos a la integración están impulsados principalmente por la orientación hacia la cultura mayoritaria, mientras que su heterogeneidad puede atribuirse a la orientación hacia la cultura de herencia. En segundo lugar, según mi reanálisis de Grigoryev et al. (2023) que desagregó cuatro niveles de variabilidad del efecto (variabilidad debida al error de muestreo, a los métodos, a las características de la muestra y a los contextos nacionales), es poco probable que esta heterogeneidad se origine principalmente en las diferencias entre los contextos de los países receptores, y sus verdaderas causas siguen siendo desconocidas.Puntos clave
- Los efectos positivos sobre la adaptación que a menudo se atribuyen a la hipótesis de la integración están impulsados principalmente por la orientación hacia la cultura mayoritaria, y no por la combinación de las culturas de herencia y mayoritaria (integración) en sí misma. La evidencia metaanalítica muestra que predecir los resultados de adaptación únicamente con la orientación hacia la cultura mayoritaria explica aproximadamente la misma varianza que utilizar ambas orientaciones más un término de interacción. Esto sugiere que los metaanálisis previos que emplearon operacionalizaciones defectuosas podrían haber confundido la orientación mayoritaria con la integración.
- Es poco probable que la significativa heterogeneidad (inconsistencia) observada en los efectos de la aculturación y la integración se origine principalmente en las diferencias entre los contextos de los países receptores. El reanálisis de los datos existentes muestra que los factores a nivel de país explican no más del ~15 % de la variabilidad del efecto. Las mayores fuentes de variación residen dentro de los estudios (atribuibles a métodos como el uso de diferentes medidas, hasta un 53,38 %) y entre estudios/grupos dentro de los países (hasta un 27,84 %), lo que apunta a la necesidad de investigar factores metodológicos o características específicas de la muestra.
- El debate actual sobre los efectos de la integración corre el riesgo de pasar por alto otras variables que muestran correlaciones más grandes y consistentes con la adaptación transcultural. Factores como las percepciones de discriminación (r = -,38 con la adaptación sociocultural) y la conexión (r = ,38) muestran asociaciones más fuertes. El artículo aboga por un examen serio de la evidencia metaanalítica más allá del tamaño del efecto y la significación, con el fin de fundamentar las políticas con factores más impactantes y potencialmente causales.













