Resumen
La investigación sobre la mejor manera de contrarrestar la desinformación ha gozado de gran popularidad, pero falta un debate sobre cómo la eficacia (estudios de laboratorio exitosos) se traduce en efectividad (impacto en el mundo real). Los estudios de laboratorio han demostrado que muchos tipos de intervenciones contra la desinformación son eficaces para lograr los resultados previstos (p. ej., mejorar el “discernimiento”, o la capacidad de distinguir la información verdadera de la falsa). Sin embargo, basándonos en la ciencia de la implementación, identificamos seis desafíos que enfrenta la investigación sobre intervenciones contra la desinformación: (1) una sobreabundancia de investigación de laboratorio y una falta de estudios de campo; (2) la presencia de efectos de evaluación (testing effects), que dificultan la durabilidad y la escalabilidad de las intervenciones; (3) efectos modestos en pequeñas fracciones de las audiencias relevantes; (4) una dependencia de las tareas de evaluación de ítems (p. ej., calificar una serie de titulares como verdaderos o falsos) como la principal medida de eficacia de interés; (5) baja replicabilidad en el Sur Global y una falta de intervenciones adaptadas a la audiencia; y (6) una infravaloración de las posibles consecuencias no deseadas de la implementación de las intervenciones. Sostenemos que es hora de mirar más allá del rendimiento en las tareas de ítems como principal medida de resultado y de elevar tanto los resultados en el mundo real como las medidas alternativas de efectividad (p. ej., el atractivo de la intervención o la adopción por parte de los usuarios) como formas igualmente importantes de evaluar “qué funciona”. Ofrecemos recomendaciones prácticas para abordar cada desafío y mejorar la efectividad de las intervenciones.Puntos clave
- Existe una brecha crítica entre la eficacia (qué tan bien funciona una intervención en un entorno de laboratorio controlado) y la efectividad (su impacto real en el mundo real), con una investigación fuertemente sesgada hacia estudios de laboratorio que pueden no reflejar las condiciones del mundo real.
- La efectividad de muchas intervenciones probablemente se sobreestima debido a los efectos de evaluación (testing effects), en los que el acto de evaluar inmediatamente a los participantes sobre lo que han aprendido incrementa artificialmente la durabilidad y el impacto de la intervención.
- La mayoría de los estudios dependen excesivamente de las tareas de evaluación de ítems (p. ej., calificar titulares) como la principal medida de éxito, descuidando otros factores cruciales para el impacto en el mundo real, como la participación de los usuarios, el atractivo y si las intervenciones están adaptadas a distintas audiencias, especialmente en el Sur Global.














