Resumen
En respuesta a Horgan y Shayler (2026), coincidimos en que la metáfora de la «barra de ensaladas» carece de valor teórico, pero defendemos un esquema de refinamiento en el que la ideología —incluso las de tipo «barra de ensaladas»— se conceptualice como una estructura y no como una simple mezcla de creencias. Hacemos un llamado a los estudiosos de esta área para que avancen hacia las dimensiones estructurales más profundas de las ideologías. Utilizando el caso de los yihadistas islámicos indonesios, identificamos componentes sagrados estables y componentes operativos periféricos dentro de su estructura ideológica, y mostramos cómo esta distinción puede ser útil para explicar el mecanismo psicológico subyacente al cambio ideológico, algo que la clasificación de la ideología como mera mezcla de creencias no puede ofrecer por sí sola.Puntos clave
- Milla y sus colegas sostienen que la ideología extremista no es una mezcla aleatoria de creencias al estilo «barra de ensaladas», sino una red estructurada organizada en torno a un núcleo central «sagrado-simbólico». A partir de su investigación con yihadistas indonesios, muestran cómo la religión (el islam) puede anclar tal sistema de creencias incluso cuando las ideas periféricas cambian.
- Los autores se basan en su estudio reciente con 42 personas radicalizadas (Milla et al., 2026): la fusión con la religión no difirió significativamente entre los participantes encarcelados (desradicalizados) y los no encarcelados, mientras que la disposición a luchar por la religión fue menor entre los encarcelados. Interpretan esto como un indicio de que la desradicalización debilita los compromisos periféricos mientras el núcleo sagrado permanece intacto.
- En ese mismo trabajo previo, percibir la identidad islámica como conectada con la sharía predijo una mayor disposición a luchar por la religión, mientras que percibirla como conectada con la democracia predijo una menor disposición. El comentario utiliza este patrón para argumentar que son las conexiones estructurales, y no solo el contenido ideológico, las que impulsan tanto la radicalización como la moderación.
