Resumen
Este estudio (N = 755) explora la eficacia de una inoculación de falacias emocionales para reducir la susceptibilidad a las noticias emocionalmente engañosas e investiga el impacto de las señales sociales persuasivas sobre su efectividad. Los resultados muestran que la inoculación reduce significativamente la fiabilidad percibida de la desinformación (d = 0.23), aumenta la confianza de los participantes en su fiabilidad (d = 0.26) y mejora el discernimiento de la veracidad (d = 0.23). Los hallazgos también revelan que las señales sociales incrementan la fiabilidad percibida (d = 0.44) y la exactitud percibida de la desinformación (d = 0.38), incluso entre las personas inoculadas. Sin embargo, el impacto de la inoculación se mantiene constante, lo que sugiere que, si bien las señales sociales aumentan la capacidad persuasiva de la desinformación, no disminuyen la efectividad de la intervención de inoculación. Por último, los participantes reconocen la influencia de las señales sociales más en los demás que en sí mismos, lo que indica un efecto de consenso en tercera persona. Los hallazgos destacan la influencia persistente de las señales sociales, incluso en presencia de la inoculación, subrayando la necesidad de intervenciones matizadas para abordar la compleja interacción entre las emociones, la desinformación y la influencia social en la era digital.Puntos clave
- Una inoculación de falacias emocionales es una intervención eficaz contra la desinformación; reduce significativamente la fiabilidad percibida de las noticias falsas, aumenta la confianza en los juicios de fiabilidad y mejora la capacidad de una persona para distinguir el contenido verdadero del falso.
- Las señales sociales persuasivas, como los «me gusta» y las veces que se comparte, aumentan la fiabilidad y la exactitud percibidas de la desinformación, haciéndola más creíble incluso para las personas que han recibido la intervención de inoculación.
- A pesar de la poderosa influencia de las señales sociales, el efecto protector de la inoculación no disminuye; sigue reduciendo la susceptibilidad a la desinformación incluso cuando dicha información está respaldada socialmente.




